viernes, 10 de abril de 2015

Sodade



Hoy me acordé del careto y me dio Saudade de uds. Aunque hace mucho que no nos escribimos, les deseo sinceramente que sus vidas transcurran en la mayor de las felicidades y que sigan aprendiendo de la vida tanto como yo. Se les extraña.


sábado, 15 de marzo de 2014

Una de quinquis







Las leyes de la frontera de Javier Cercas, Mondadori, 2012
 
La exposición Quinquis de los 80: Cine, prensa y calle (CCCB,2009) parece haber motivado la inspiración de esta novela. Y no me extraña, porque fue memorable. Le hizo recordar al autor sus años mozos y el skyline emocional de aquel imaginario colectivo. Dado que había estado documentándose sobre la España de la transición (para su Anatomía de un instante) y siempre salían en las revistas los quinquis, no pudo resistirse a componer un nuevo relato con ellos como protagonistas. La autobiografía de Juan José Moreno Cuenca (Hasta la libertad, ediciones B, 2001) y el libro de memorias Vint-i-cinc anys i un dia (Arallibres, 2009) del abogado penalista Carles Monguilod, también fueron otras de las fuentes en las que Cercas se documentó para la redacción de esta novela potente como el trompo de un 127. Este mismo mes se ha publicado su edición de bolsillo.

La novela plantea un brillante juego de miradas sobre el asunto central de la delincuencia juvenil. Se estructura en una serie de entrevistas, realizadas por un escritor desconocido, que prepara un libro sobre el atracador más famoso de la época Antonio Gamallo, el Zarco (obviamente inspirado en el Vaquilla) a varios personajes que estuvieron relacionados con él. Por un lado, el Inspector Cuenca, que consiguió empapelarlo por primera vez; o el director del Centro Penitenciario de Gerona. Por otro, el abogado Ignacio Cañas, apodado el Gafitas desde que en su juventud integró efímeramente, la banda de su defendido. Este armazón narrativo en forma de entrevistas, recuerda la forma de Soldados de Salamina, en la que el narrador también era un investigador, pero, en esta ocasión, sirve de mero pretexto para dejar a los personajes hablar y se limita a hacer las preguntas adecuadas. Tampoco aquí predomina un sermón moralizante. El lector debe sacar sus propias conclusiones.

El juego semántico que se establece entre los significados de los nombres o los apodos de los personajes principales (Gafitas-Zarco-Cuenca) corre paralelo a sus contrapuestas percepciones de la cuestión profunda que se trata: las causas del delito y las posibilidades de la reinserción social. La frontera entre las clases sociales y/o entre lo legal y lo ilegal, identificada por el protagonista con la serie japonesa La frontera azul (que fue emitida en el año 1978 en que se desarrolla la primera parte del relato) también es atravesada por el lector, en varias direcciones, cada vez que avanza a lo largo de los doce capítulos y el epílogo que forman esta novela tan fácil de leer como entretenida y necesaria.

Quizá haya quien le achaque una extensión excesiva como punto débil, pero la exhaustividad del autor por consignar el periplo biográfico del personaje sobre el que se indaga, exige el espacio que le dedica y eso que consigue evitar el morbo que podría haber suscitado su politoxicomanía. En la nota final, el autor reconoce que David Trueba leyó un borrador de la novela (y le dio consejos que le resultaron "utilísimos") Si, finalmente, este o cualquier otro realizador se animara a filmar una versión cinematográfica, el texto no le proporcionaría razones para mostrar una detallada escena con afiladas hipodérmicas intravenosas, al estilo de las que preparó, por ejemplo, Eloy de la Iglesia para ElPico. La obra no mitifica el consumo de drogas ni tampoco al "alegre bandolero", pero le otorga el lugar (y el tiempo) que se merece dentro de la Literatura (con mayúsculas)

martes, 4 de marzo de 2014

Bombing signals

- Me he dado cuenta de que muchas señales no pueden verse porque están cubiertas por pegatinas de las que te gustan, Arcadio - le dije cuando terminamos de comer.

Meeting point

- Prolifera la versión en pegata del Tag, amigo mío - balbuceó Arcadio mientras regurgitaba un gas provocado por un menú casero de 9'95 € (bebida, pan y postre incluidos) - y se trata de nombres individuales, poco queda de los grupos de antaño... ¡Puto individualismo! A ver si hacéis un libro: "Del spray al adhesivo. Tendencias de la escritura urbana en el arte callejero de principios de siglo"

lunes, 3 de marzo de 2014

Lucidez paranoide

"Me parece, Golan, que el avance de la civilización no es más que un ejercicio en la limitación de la intimidad", Janov Pelorat en Los límites de la Fundación de Isaac Asimov


Los jilgueros canturrean en sus jaulas,
en el libro se concentran los caretos
y los drones sobrevuelan otras albas
para gozo de los servicios secretos.


Otros cobres se baten en la refriega,
unos cables que a toda justicia exceden.
Transatlánticos de altura ya navegan
y los peces son pescados en las redes.


Y la búsqueda de nuevos resultados
va cuadrando a su vez el logaritmo,
ni remota relación con los de antes.


Servidores del sistema conectados
nos alteran de continuo el biorritmo.  
Llega tarde el aviso a navegantes.

miércoles, 19 de febrero de 2014

En la orilla

 Bucear con los ojos abiertos en el lodazal de la depresión económica después de la burbuja inmobliaria es un propósito difícil y sórdido como la novela que tenemos entre las manos. Su complejidad narrativa se organiza en tres partes que comienzan con un truculento hallazgo en la víspera de Navidad del 2010, narrado en tercera persona; continúan con el flujo de conciencia de una voz en primera persona que enuncia, diez días antes, un discurso torrencial interrumpido momentáneamente, por otras voces diferenciadas en tipografía bastardilla; y finalizan con un breve epílogo también en cursiva y en (otra) primera persona.

Escasas concesiones, poca amabilidad, pesismismo extremo. La parte central de la novela, más extensa que el resto, se desarrolla bajo el signo de la angustia, el desasosiego que atenaza a un personaje de la llamada clase media, fagocitada en la cadena trófica del neoliberalismo salvaje, pagadora de los platos rotos de esta debacle que todos conocemos como "crisis", protagonista de un proceso de empobrecimiento en algunos aspectos más devastador, por inesperado e indiscriminado, que el de la destructiva y fratricida Guerra Civil española de antaño.

La indagación psicológica en una mente transtornada por el derrumbamiento progresivo de sus expectativas, debido a la influencia de una realidad compleja, despiadada y dañina, resulta un ejercicio de altísima habilidad narrativa, de una lúcida imbricación entre forma y fondo. Una propuesta que avanza por el camino del realismo, aunque se aleja de códigos policiacos, para mezclar modelos clásicos y modernos de la literatura con la misma soltura con la que entreteje historias públicas con la intrahistoria de los personajes. Que nadie espere encontrar diversión entre sus páginas, sino el testimonio desgarrador de las víctimas de una organización social perversa y deshumanizada. 

martes, 21 de enero de 2014

El año de la Serpiente: Dos novelas de chinos malos publicadas en el 2013

El año pasado por estas fechas veía la luz en las papelerías, la novela Sociedad Negra de Andreu Martín (RBA, premio Crims de tinta, 2012) Su acción se centra en el intento de las fuerzas de seguridad por averiguar más información sobre los tejemanejes de los jerarcas de las presuntas Tríadas chinas en la ciudad de Barcelona. La utilización de un confidente que indaga demasiado, desencadena una de las matanzas más escabrosas que se recuerdan en la reciente literatura policial. A golpe de catana, se abre paso una sórdida narración que repasa el Chi kung, las peluquerías de final feliz, las tiendas de todo a cien, el conflicto entre la Nacional y los Mossos d'Esquadra, los Nuevos Grupos Juveniles Organizados y Violentos, la tortura china, los casinos, los bancos clandestinos, paseando entre L'Hospitalet y Santa Coloma. Dice su autor que cuando redactaba el original en catalán (que se alzó con el galardón literario otorgado por la Conselleria d'Interior de la Generalitat) no tenía ni idea de la existencia de la Operación Emperador. La casualidad quiere, a veces, que realidad y ficción igualen marcadores.

Bastante más antigua, El complot mongol, del autor mexicano Rafael Bernal (Libros del Asteroide, 2013) data del año 1969 y apareció por primera vez en España, para nuestra alegría en los últimos meses del año pasado. Novela fundacional de la policiaca mexicana, relata en poco más de doscientas páginas, la tensión que vive un pistolero mexicano a sueldo de la policía cuando es requerido para investigar en colaboración con el FBI y la KGB una supuesta conspiración china para asesinar al presidente de los EE.UU. en el DF. Timbas ilegales de póker, fumaderos de opio, fritanga de wok con unas gotas de agua de colonia Yardley en el México post-Tlatelolco; técnicas clásicas de espionaje, farolillos rojos, catálogos ideológicos de pistolas, política de bloques y trabajo de campo en plena Guerra Fría. Costumbres chinas transculturadas a través de la conciencia de un tipo duro clásico, más propenso al brandy que al tequila, con un sentido del humor muy especial.

Entre ambas obras, media una diferencia de 44 años, y curiosamente ambas siguen un procedimiento  semejante, pues mezclan dos voces narrativas: la de un narrador omniscente y la del propio personaje protagonista. Y, en las dos ficciones, ese protagonista es un satélite de la pasma, no un miembro regular de los cuerpos de seguridad. Entre todas las inevitables diferencias, un matiz en esta mezcla: en El complot mongol, esas voces se encuentran confundidas, por empatía entre narrador omnisciente y personaje; en Sociedad Negra, las dos voces se encuentran claramente diferenciadas por capítulos independientes fechados en relación al delito que se describe. Por otro lado, también las distingue la manipulación del tiempo del relato: Si en la obra de Bernal, la cronología de los hechos es natural, los tres días previos al magnicidio; en la de Martín se producen contínuas infracciones temporales que desordenan los hechos de la manera más convienente a la resolución de la trama y las necesidades de la intriga.

Dos interesantes novelillas de muy recomendable lectura, en que las pesquisas se ciernen sobre personajes chinos, inmigrantes, desplazados en grandes ciudades. No en balde, según el horóscopo chino, 2013 fue año de la Serpiente cuya proverbial astucia es directamente proporcional a la fulminante toxicidad de su veneno.

jueves, 16 de enero de 2014

sábado, 4 de enero de 2014

Out of time man

Sonó en nuestra juventud:



Sonó al final del episodio piloto de nuestra serie favorita:


miércoles, 1 de enero de 2014

Feliz 2014

¡Que no os falte Vitamina C de Careto y de Catorce!

miércoles, 25 de diciembre de 2013

Adviento adhesivo

Elna
Change
Chose
Keep on rocking
Beau Soir

Krudality Sound
Chincheta

Bon Nadal!
Karlinhos Marx
Figjam
Surfer

La Niña
Quenlla Tatoo
La cabra
Kurt



Aryz y tal

Okrabelo
X poner algo
Rombillos


Victimizers
Enlace que no viene al caso
Libertad



WhisBe#
TVBoy























  No lo creerán pero ha vuelto a hacerlo. Arcadio Ojorrojo ha vuelto a sorprenderme. Vino anoche a mi casa, poco antes de la cena. Y llegó ataviado con un disfraz de Santa Claus. Había acabado su trabajo en un conocido centro comercial. Tenía que mover una campana, regalar caramelos a los niños, sonreír a los clientes y decir HO-HO-HO de vez en cuando. Por fin, ha finalizado la campaña.

  Subió las escaleras con una bolsa llena de turrones una mano y un sobre repleto de fotos en la otra.  Se quitó como pudo los auriculares, que le han ayudado a sobrellevar el trabajo y, antes de tenderme su mano, me brindó el sobre. Se le notaba el bigote negro bajo la barba blanca postiza. 

   Veinticuatro, como un calendario de Adviento, en estos últimos meses, ha ido preparando cada instantánea para regalárnoslas todas juntas. Me pidió que ordenase y publicase el material. Le invité a un copazo de cazalla. No quiso quedarse a cenar. Dijo que iba a comerse un bocata de atún y a meterse en la cama.

viernes, 6 de diciembre de 2013

¿Homenajes?

Diez frases pilladas al vuelo en la fiesta de la Constitución

Carmen Moraga El Diario.es

1: José Ignacio Wert: "Sí. Yo estoy muy tranquilo. ¿Por qué me lo pregunta?"
2: Ana Botella: “Siempre es muy agradable que le digan a una lo mucho que la quieren, y más ahora”.
3: Luis de Grandes (PP): “Muchos están esperando para ver si dan una patada en el botijo a Rajoy en las próximas elecciones europeas".
4: Toni Cantó: “Rajoy lee todos mis tuits. Me ha dicho que no vuelva a decir que viene poco por aquí”.
5: Alberto Fabra: “Ya hay empresas interesadas en comprar la señal de Canal 9”
6: Cristóbal Montoro: “La diferencia entre políticos y periodistas es que los políticos no nos fiamos de lo que dicen otros políticos y los periodistas sí os fiáis de lo que dicen otros periodistas”.
7: José Bono: “Ya he vendido más de 81.000 ejemplares de mi primer tomo de memorias. Una burrada, no como las reflexiones esas que se han publicado por ahí”.
8: Alfredo Pérez Rubalcaba : “¿¡De qué me está hablando!? ¿¡Socialistas en la Agencia Tributaria!?
9: Tomás Gómez: “No voy a dimitir de nada más, os lo aseguro”.
10: Conversación entre el periodista Graciano Palomo y Mariano Rajoy:
- “Qué les das, presidente, que todas las mujeres guapas se acercan a ti?”
- "El careto, Graciano, el careto".

lunes, 25 de noviembre de 2013

Undernormals in da radio

Me resulta tan patético, que tengo que colgarlo.

Un tema al que rendimos pleitesía,mal que bien, innumerables veces, el ilustrísimo Fray y un servidor. Un tema icónico de nuestro rock. Un p**************** mito musical! 

Menudos !%"/&$!/&"/!))!!!!!!!!!!