Nos conocimos en un taller de máscaras
sospechábamos que la CIA
leía nuestros panfletos
nos carcajeábamos a gritos
de nuestra propia paranoia
y no dejábamos de hacer muecas
para salir favorecidos en
la foto del satélite.
Ahora (risita) que tenemos la seguridad
de que nuestros nombres
y nuestros apodos
figuran en casi todas las listas
seguimos como nadie
modelando más caretas
que antifaces.
No hay comentarios:
Publicar un comentario