lunes, 14 de noviembre de 2011

Las conservas de Valencia


Vista aérea de la Plaza de Toros de València durante el mitin conservador de ayer/ FOTO: Benito Pajares

"Él tenía un arcaz viejo y cerrado con su llave, la cual traía atada con un agujeta del paletoque, y en viniendo el bodigo de la iglesia, por su mano era luego allí lanzado, y tornada a cerrar el arca. Y en toda la casa no había ninguna cosa de comer, como suele estar en otras: algún tocino colgado al humero, algún queso puesto en alguna tabla o en el armario, algún canastillo con algunos pedazos de pan que de la mesa sobran; que me parece a mí que aunque dello no me aprovechara, con la vista dello me consolara. Solamente había una horca de cebollas, y tras la llave en una cámara en lo alto de la casa. Destas tenía yo de ración una para cada cuatro días; y cuando le pedía la llave para ir por ella, si alguno estaba presente, echaba mano al falsopecto y con gran continencia la desataba y me la daba diciendo: "Toma, y vuélvela luego, y no hagáis sino golosinar", como si debajo della estuvieran todas las conservas de Valencia, con no haber en la dicha cámara, como dije, maldita la otra cosa que las cebollas colgadas de un clavo, las cuales él tenía tan bien por cuenta, que si por malos de mis pecados me desmandara a más de mi tasa, me costara caro".


Lazarillo de Tormes, Tratado segundo, De cómo Lázaro se asentó con un clérigo y las cosas que con él pasó

3 comentarios:

Llenya jr. dijo...

¡No se veía un llenazo así desde el último concierto de Julio Iglesias!

Peskuezo de Eskuerzo dijo...

"Quedando sola Marcela, empieza a comerse la rosquilla: ve el frasco, se echa unos cuantos tragos, y con este motivo trae a la memoria aquel tiempo dichoso en que

Una dama de este lado
Y otra de esotro tenía,
Cuando en mi estrado quería
Beber, comiendo un bocado.
Que el menino, que la dueña,
que el mayordomo acudía
A cuanto yo apetecía
Haciendo sola una seña.
Que con tanta reverencia
Le traían a Marcela
Con el agua de canela
Las conservas de Valencia.

Hechas estas consideraciones, apurada la rosquilla y bebida la pócima del frasco, le da un sueño profundo del cual no vuelve la desventurada princesa."

Cristóbal de Virués, La Infeliz Marcela, Tragedia. 1581, cit. por Ochoa, Eugenio: Tesoro del Teatro Español, Tomo I, 1838

Ano dijo...

Joder que fuerteeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee!