Y si una osa lamiera a sus cachorros
como relamo yo cada cuarteta
seguro que se le curtía el morro
y fijo que en la lengua pilla agujetas.
Ni hablar de protecciones y cuidados
que libro relegando a la intemperie
los ripios, calambures, pareados...
que el viento y la nieve los asedie.
Mantengan los renglones bien flexibles
en la tensión del tono de la lira
si fuera que parecen ilegibles
que ardan orgullosos en la pira
que alumbren las galaxias imposibles
que vivos permanecen si respiran.
2 comentarios:
Era hora ya, que UD, algo escribiera. A poesía me refiero. Porque faltar, falta mucha estos días de crísis y cosas así! Ademas , es un placer incoporar una palabra como Calambur
Gracias
No, gracias a vds. que me hacen comentarios tan amables. Vamos a hacer lo que podamos, pero el calamburismo va a llegaaaaaaaaaaarrrgg!
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