Si me tienes desvelao
que doy vueltas en la cama,
cruzando de lao a lao.
Ni mi cara reconozco
cuando te vas de mi vera,
pa zombi me falta poco.
La casa se me hace grande
y no llega a treinta metros,
me tengo que echar un cante.
Los mares y las botellas
van moviendo los mensajes,
debajo de las estrellas.
El brazo del minutero
se mueve, mientras el tiempo
amaga su cuerpo entero.
El día que tú regreses
no habrá nubes en el cielo,
igual que las otras veces.
6 comentarios:
¡Estamos hart@s de rimas patilleras!
Siento su disgusto, pero le agradezco la sinceridad. En esa línea, tengo que afirmar que a mí los ripios (así es cómo se llaman técnicamente) me dan más satisfacciones que los sudokus. Y fíjense que aquí la mayoría son asonantes.
Hola, Guillermo.
No me preguntes por qué, pero se me hace muy diferente la primera parte de la segunda. Es decir, a partir del cante se aprecia otro aire... Y a mí me gusta mucho el juego de desdoblamiento de voz: la cursiva hablando de la ausente y el último terceto dirigido a la ausente. Es efectivo y bonito. Y sí, estos tres tercetos tienen algo que los diferencia de los primeros.
Un abrazo.
Joan
Hola, Joan.
No te pregunto por qué. Tienes razón este Peskuezo se ha currao unos tercetos diferentes entre sí. Pero yo creo que más que otro aire tienen, como mucho, otra brisa.
Un abrazo
guilermo
Queremos más rimas y creatividad de Nivelón. No nos cansamos de leerte! Gracias por inspirarnos y por regalarnos tus palabras...rimas o no, nos llenas de gozo y belleza!
Mil gracias compañer@
Gracias a ti. Comentarios como estos de vez en cuando, le suben a uno el animejo.
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