miércoles, 20 de octubre de 2010

Tiritas urbanitas mecanoscritas (y II, supongo)

1 comentario:

Peskuezo de Eskuerzo dijo...

Resulta que un mediodía salí del metro y me tocó esperar en un paso de peatones. La vista siempre se me va de varetas al suelo, las paredes y el mobiliario urbano. De repente, en el semáforo, un pequeño detalle me llamó la atención. Era la tirita del post de abajo. Me acerqué y estaba escrita. Una maravilla. Saqué la cámara. Me alcé de puntillas, disparé. Me fui a casa contento de haber inmortalizado la obra de un/a artista fetichista de esos/as que aman el detalle. La cuota de fotos del día estaba más que completa. Pasó un día entero, al siguiente mediodía me volvió a tocar esperar en el mismo paso. Volví a mirar la tirita. Allí seguía. Pensé entonces que posiblemente no fuera la única y me dio por buscar en otro sitio. Nada. Se abrió el semáforo y me fijé en el semáforo de enfrente no había nada por delante, pero... y por detrás? volví la cabeza, sorteé al viejo del organillo, el puesto de castañas y voilà, allí sí había otra. La leí, ya sabéis lo que pone. Pero no llevaba la cámara. Fui a casa, tenía mucha hambre. Me hice unos macarrones con tahina (os los recomiendo) Me quedé sobado durante dos horas. Cuando desperté el dinosaurio no estaba allí y el sol tampoco. Pero, sí la cámara. La pillé. Bajé a la calle. Busqué mi objetivo. Volví a rodear el puesto de castañas, el viejo del organillo tampoco estaba, menos mal. Me puse de puntillas otra vez. Disparé sólo dos fotos y así recopilé la segunda postal, la que aquí cuelgo. Después, pensé no hay dos sin tres. Me di una gran vuelta al mercado, pero no encontré nada más. Aun así estaba contento. Aunque la foto está un poco borrosilla, producto sin duda de la noche y del amor por la ciudad y sus pegatinas...