domingo, 3 de octubre de 2010

Miguel Ángel Velasco

Me gustaba porque tenía la dureza y la delicadeza en sus poemas. Hace años que le había perdido la pista, y me encuentro malas noticias en el periódico (sólo tenía 47 años!). Este tipo de poetas, es triste pero es así, sólo aparecen en la prensa cuando ganan un premio nacional (era Adonais y Loewe de 2002, cuando lo leí) o cuando se mueren.
Era un gran poeta y un hombre de excesos.
Voy a la estantería, abro "la miel salvaje" (gran título) y escribo algunos versos subrayados (sí, antes subrayaba, qué cosas).


Y de Tolstoi que sólo sonreía
después de nadar hondo en un brío de sábanas,
porque tras la liturgia de los cuerpos,
en contra del proverbio, no hay tristeza.


Llega la noche con sus alicates


Violenté la bisagra
del ver, saqué de quicio
la ventana del alma.


Se adelgazó la mar


Y sin embargo yo te he visto, anciana luna,
vieja luna leprosa, alta madre del duelo,
sollozar por los hombres como una hermana pura,
hasta ser sólo lágrima coagulada del tiempo.


Vi el encaje sin más de la locura.
Lo vi de nieve en la calada nube.
Era una fiebre blanca de puntillas,
un desflecarse el mundo en una fuga
de escalas sin motivo
en abanico roto de infinito.
Vi la costura cruda
de la rosa en esquema.
Vi esa larva encorvada en la liana
del tiempo, nervadura
de la procesionaria que roía
el báculo del juicio.



DEP

4 comentarios:

Peskuezo de Eskuerzo dijo...

"Cataclismos de polvo a cada coz de luna"

Salsaespinaler dijo...

la vida es un vermú

JRJ dijo...

¡Los pepinos al poder !

flaperval dijo...

????
homenaje al poeta?