Hace unas semanas empecé a hacer yoga y meditación. El yoga es una tortura oriental creada expresamente para confundir a los occidentales e invadirnos mientras estamos haciendo el gilipollas tratando de mantener la postura del arquero (esto es una obviedad sin discusión posible). Una vez que llegué a esta conclusión, decidí que sólo iba a ir de vez en cuando a clase, cuando tuviera uno de esos días de tal cabreo que se me olvidara esta verdad que debería elevarse a categoría de dogma, y me importara una soberana mierda la invasión. Es más, cuando tuviera tal ganas de repartir ostias, que me volviera loca de alegría sólo de pensar que nos invadieran, aunque fueran los guerreros de Xian.
El tema de la meditación es aún mejor si cabe: se te va la olla de una manera excelsa, como si alguien te hubiera puesto la cabeza dentro de una centrifugadora. Eso sí, ni tercer ojo, ni clarividencia. Lo máximo a lo que he llegado es a que se me duerman las piernas al adoptar la posición de la flor de loto y a que me piquen los ojos por quemar barritas de incienso de flor de azahar con las ventanas cerradas. Para ser sincera, llevo quince meses en esta casa y ahora empiezo mi tercer ajo. Creo que es lo más próximo a la clarividencia que voy a estar en toda mi vida.
9 comentarios:
Discrepo en todo. Cambie de maestro/a. Pero, antes aumente su consumo de ajo. Tres cabezas en quince meses es una media bajísima ¿Ha probado el salmorejo?
Me ha recordado usted a un personaje de La Regenta, que cuando llegaba al Casino siempre decía: "¿De qué se habla, que me opongo?".
Cambiaré de curro, que al final será lo más saludable y barato...
gran título de post. pero discrepo, querida ebi
en el tema de la meditación hace años que me funciona y creo que sería incapaz de sobrevivir en esta ciudad sin practicarla. cada uno tiene los secretros que quiere, para eso están. un poco de hierba y de ajo ayudan. no me diga que la practica en multitud?
sáqueme de dudas
sobre el yoga le reconozco que no hace milagros, sobre todo si su dieta es baja en ajo. le explico, mi experiencia es sencilla. lo practiqué un par de meses y me gustó, es más, me ayudó y mucho en su momento. imagino que no me fascinó porque desde hace casi dos años no he vuelto a él. pero le tengo ganas. también es verdad que entonces vivía en la montaña y allí es más fácil practicar todo este tipo de ejercicios pos(t)modernos. sobre todo si la profesora atesora un cuerpo sobrado de ajos
qué quiere que le diga
pd. qué grande la regenta, sobre todo entre salmorejos de vetusta
Discrepen, señores, este es un país libre... Además, yo también discrepo. Sólo era un post humorístico y la mayor parte de lo que en él cuento, absolutamente falso.
Discrepo de la discrepancia.
Querida Ebi, al margen de que yo esté de acuerdo o no sobre las consideraciones abstractas que hace sobre el yoga como herramienta de invasión, en el momento en que usted está compartiendo su experiencia, no es discrepable, es SU experiencia. Es como si alguien dice: "Me encanta el color azul" y otra persona responde "discrepo". Se puede decir "pues a mí no me gusta", pero no "discrepo". Eso es hablar desde un lugar en el que se toma la propia experiencia como modelo universal, como lo normal, de tal forma que hasta le dan a una consejo y se pretende desautorizar tu opinión. Eso se llama androcentrismo, y es una visión milenaria de la realidad, que va mucho más allá de usted y de mí.
Quizás vaya siendo hora de ir pensando en el cuarto propio porque esto empieza a ser aburrido.
Martukein, su comentario es demagogo y ofensivo. Es muy loable que intente apoyar a Tempura pero no es necesario atacar para defender o defenderse. En este post se afirma que el yoga "es una tortura oriental creada expresamente para confundir a los occidentales e invadirnos" Una afirmación general (occidentalista, dicho sea de paso), que no está presentada como una opinión "Creo que...", "Según mi criterio..."
No estoy de acuerdo con algo que se presenta como una verdad global ("esta verdad que debería elevarse a la categoría de dogma"). La experiencia de Tempura, que es personal e intransferible, no es asunto mío, pero como creo que es equívoca, porque a mí el yoga me ha servido para crecer como persona, me permito el lujo de recomendarle que cambie de maestro. Si hubiera sido un tío quien escribiera estas cosas, me habría permitido exactamente el mismo lujo. Pero, observe que ha sido ella, la primera (si no la única) que ha presentado sus pensamientos como "modelo universal, como lo normal". Discrepar es "disentir del parecer o de la conducta de una persona". No desautorizar. Y menos, desautorizar a alguien por motivos de género, que es lo que en definitiva viene usted a afirmar.
Quede claro que Tempura ya había reconocido la falsedad de sus argumentos en su segundo comentario. Así que no era necesaria esta andanada de "malhumorismo". Sepa que me siento insultado por sus acusaciones de androcentrismo que es una manera fina de decirme machista ¿Qué pasa que las tías siempre tienen razón? ¿Incluso cuando dicen falsedades reconocidas abiertamente, los tíos son androcentristas por contradecirlas? Dice, además, que está pensando en el cuarto propio, espero que sea para echarse un rato y tranquilizarse, pero se refiere a montar su propio blog: No sé a qué espera, TODOS los miembros del careto tienen uno, salvo Ebi Tempura y yo.
Tiene usted toda la razón en todo, desde antes que nadie y hasta siempre. No soy digna. Suerte que ahora viene el papa y me podré confesar.*
(*nótese que aunque la frase no viene precedida de "creo que", "Según mi criterio"... no se presenta aquí como una verdad global, es lo que viene siendo UNA IRONÍA de toda la vida).
"Que bonito es saber que no hace falta tener razón..."
¡DISCREPO, DISCREPO Y DISCREPO!!!
voy a pensar durante el día de qué...
Publicar un comentario