jueves, 26 de agosto de 2010

El tópico periodístico

El verano rebana las neuronas sin remedio, las destroza, las reduce a polvo, a puro detrito. Desahuciados los cerebros por el calor, el aburrimiento y la siempre nociva visión de los ejércitos de turistas invasores, paseantes con cámara al cuello, el verano es en definitiva el peor enemigo de las buenas ideas. Mala cosa es intentar refugiarse en los diarios y en esas entrevistas de suplemento que en algún momento acaban haciendo la consabida pregunta “¿qué te llevarías a una isla desierta?”, con todas sus variantes más o menos concretizantes, del tipo “¿qué 3 libros te llevarías a una isla desierta?”, etc.

Siempre me deja azorada esa pregunta. ¿Qué demonios se supone que significa y por qué es tan importante y recurrente? ¿Por qué no dicen, simplemente, qué es lo que más aprecias o con qué no podrías vivir? ¿Por qué siempre aparece la maldita isla desierta, que en verano más que nunca es imposible creer que estuviera realmente desierta? (Es evidente que al final, acabaría apareciendo un turista de Sant Sadurní para pedir que le hicieras una foto…). Pues nada, sin hacer caso de las evidencias, ahí seguimos con la preguntita de los cojones cada año.

Mil veces he imaginado qué respondería si me la formularan a mí. Sin duda, sería: “a una isla desierta me llevaría todos los números publicados de tu periódico para quemarlos en una hoguera, por permitir que en sus páginas aparezcan preguntas estúpidas y repetitivas como la que acabas de hacer. Luego, casi seguro, un móvil para encargar un billete de vuelta cuando me hartara de estar allí y una botella de vino blanco frío para bebérmela mientras veo cómo arden en la hoguera las gilipolleces que dices y te publican, imbécil.” Que a gusto me iba a quedar…

3 comentarios:

flaperval dijo...

me apunto!

Peskuezo de Eskuerzo dijo...

No se fajen! Lo mejor para refugiarse en un diario son las sopas de letras, crucigramas, a mí me gustan más que los sudokus... En cuanto a la isla desierta, se debe a la herencia de Robinson, el mito burgués por excelencia. Si preguntaran qué tres cosas te llevarías a un descampao, la respuesta sería evidente: piedra, papel y mechero (el tabaco ya lo gorronearía)

Ebi Tempura dijo...

Ja, ja...! Me encantaría que alguien preguntara en una publicación tipo La Vanguardia o Vanity Fair "¿qué te llevarías a un descampao?". Me suscribiría de por vida.