sábado, 3 de julio de 2010

Ternura

¿Habéis analizado alguna vez esta emoción que llamamos ternura? ¿Es alegre, es triste la ternura? ¿No parece más bien la ternura una semilla de sonrisa que da el fruto de una lágrima?

Ortega y Gasset

Señor Gasset, ahora que lo pregunta, me apasiona analizar. Porque aprendo sintiendo y disfruto pensando. Aunque el mundo se divide en dos parcelas irreconciliables, el espacio público donde se piensa y el privado, donde se siente, y las normas dicen que hay que ir con mucho cuidado en no hacer lo contrario de lo que toca, y la sensatez dice que hay mucho que perder si se hacen mezclas prohibidas, mi acertada intuición siempre me dijo que es mucho más sensato transitar por la desconocida vía de en medio.

Y aunque por todo eso me apasiona la mezcla que significa analizar ternura, nunca antes lo hice, Sr. Gasset. Lo que pasa es que mire ud., la vida me puso delante de los ojos dos imágenes tan diferentes entre sí, que no me explico cómo encontré tantísimo parecido: dos cuerpos a la espera de la vida. Y en ambos la marca de la ternura, que es ese punto exacto donde se cruzan la alegría por la vida y la pena por la fragilidad. Uno de los cuerpos transita de la alegría a la fragilidad, el otro, de la fragilidad a la alegría. Uno se enciende y el otro se apaga.

Quizás ese punto de encuentro que ansío encontrar con mis cábalas, sólo sea la confusión a la que me arrastra la tristeza. Pero en cualquier caso, suerte tengo que sus sabias palabras, Sr. Gasset, me iluminaron la oscuridad que a menudo acompaña al camino de en medio. Ahora entiendo mejor lo que sentí. Y siento más lo que entiendo.

4 comentarios:

Ebi Tempura dijo...

Brillante. Mil gracias por este regalo, Martukein.

t dijo...

sí, brillate, si lo he entendido bien.
ánimo a ambas, en todo caso.
con ternura.

Martukein dijo...

Gracias, t.

Ebi Tempura dijo...

Mil gracias, t.