El día que se vaya
la luz
definitivamente
y
de todo esto
no quede
ni la más ridícula muestra
no me quiero
arrepentir
de mi manera
de hacer
el gilipollas
tampoco entonces
habrá bytes
ni megas
ni gigas
ni teras
ni petas
suficientes
en el mundo
para almacenarla.
3 comentarios:
¡Qué tristeza, Sr. Fray! No diga usted esas cosas...
De tristeza, nada. No tengo compasión con ella (claro que ella conmigo tampoco)
Ya sabía yo que con ese título iba a rascar algún comentario. Todo por la audiencia!
Publicar un comentario