viernes, 30 de abril de 2010

KSTS vs. MVLS

Otra cosa no, pero Josito el Jevi recuerda perfectamente cómo le jodían las interferencias causadas por la telefonía móvil, cuando todavía escuchaba sus cintas de cassette en el viejo walkman. Recuerda con precisión el sonido que emitían los auriculares de su reproductor cuando alguna llamada telefónica se cruzaba en su camino: Trektekteketektrektrektrektreeek... Inmediatamente, daba un respingo, sacaba los auriculares de sus orejas y miraba en derredor para localizar a la persona que hacía uso del móvil. Después, esperaba a que concluyera la conversación y dirigía la peor de sus miradas asesinas al causante de su disgusto. Eran otros tiempos (recientes, sí, porque hace poco más de diez años). Ya no miramos mal a los usuarios del móvil. Pero acuérdense de los noventa.
El empleo del teléfono celular sirvió en sus orígenes como estrategia de distinción social y por eso, provocaba la desconfianza de la mayoría de la población. Se contaba la leyenda urbana aquella de que un fantasmón en cierto aeropuerto, había negado el uso de su aparato para socorrer a la víctima de un infarto de miocardio, porque en realidad, era de pegote y no funcionaba, era sólo para aparentar la distinguida posesión de un terminal. Había chistes zahirientes ("¿En qué se parece un condón a un teléfono móvil? En que los dos dan cobertura a un capullo", p.ej.) No se hacen una idea de cómo se ríe todavía Josito al recordar la tarde en que él y su amigo Walter vieron por primera vez a un punki pies negros atender un telefonazo en plena calle Roteros.
Eran otros tiempos, si ibas escuchando tus cintas en el walkman, trektekteketektrektrektrektreeek... No importaba si era la cara A o la cara B, trektekteketektrektrektrektreeek... Daba igual si era heavy metal, rock psicodélico o si se trataba de flamenco rock, trektekteketektrektrektrektreeek... Como si eran habaneras de Cádiz, un curso de esperanto o un audiolibro, trektekteketektrektrektrektreeek... Lo de menos era si la cinta era de cromo o era de hierro, trektekteketektrektrektrektreeek...Tampoco influía si la cinta era original o era grabada, trektekteketektrektrektrektreeek... grabada de la radio o con la doble pletina o medios más precarios, trektekteketektrektrektrektreeek... El cable de los auriculares funcionaba como antena, atraía la señal y trektekteketektrektrektrektreeek... A mí también me pasó muchas veces, trektekteketektrektrektrektreeek... Intentaba zafarme del alcance de las ondas, pero, trektekteketektrektrektrektreeek..., casi siempre tenías que esperar, trektekteketektrektrektrektreeek... al menos, trektekteketektrektrektrektreeek... hasta que se establecía la llamada, trektekteketektrektrektrektreeek... porque, trektekteketektrektrektrektreeek... aunque trektekteketektrektrektrektreeek... apretaras trektekteketektrektrektrektreeek...automáticamente trektekteketektrektrektrektreeek... el botón de stop, trektekteketektrektrektrektreeek... permanecía trektekteketektrektrektrektreeek... en tu mente trektekteketektrektrektrektreeek...

5 comentarios:

Martukein dijo...

Fray, no me digas que has escrito este post sin estar bajo el influjo de sustancias tóxicas que me muero de miedo...

Peskuezo de Eskuerzo dijo...

Todo natural, sin colorantes ni conservantes...Yo no uso tóxicos...¿por quién me toma? La literatura es así ;-)

Martukein dijo...

Agrrrrrrrrrrrrrrrrrrrrr!

Ebi Tempura dijo...

Me ha encantao saber que Josico volvió del pasado y que está en plena forma... O que al menos lo parece.

rektekteketektrektrektrektreeek dijo...

Josico. Querido Josico......... Quería decirte algo muy muy importante. Algo que valorarás, seguramente, más que a tu viejo "ualman", más que la mítica cinta de Barón Rojo live en Las Ventas...y es que trektekteketektrektrektrektreeek, por lo tanto rektekteketektrektrektrektreeek....