

Una vez más el comisario tranquilo, lánguido, intuitivo,lento,líquido,soñador,evasivo....el Comisario Adamsberg cruza el atlantico para recibir, junto a su variopinta brigada , un curso especial de la policia científica quebequesa.....ADN, salivas, sangres, pelos........Todo un festín de los sentidos.
En el país enorme y frio, a las orillas del Gatinaux, Adamsberg se enfrenta a una sombra negra que le persigue y martiriza desde sus comienzos como policía. El Tridente, el único asesino que no ha podido atrapar el Comisario distraido y soñador. Una negra sombra se cierne sobre Adamsberg cuando su pasado se abre ante él.
En esta obra que acabo de empezar Vargas vuelve a fascinarme con su particular prosa, su humos fino y sutil y su dibujo de los personajes absulatamente delicioso..... Danglard, descorchando botellas de vino a las 11 de la mañana, Retancourt la policia de 100 kilos autentico motor de la brigada...y tantos otros que Vargas dibuja con maestría y con un sentido del humor muy particular.
Adamsberg, fuera de toda duda, es un personaje realmente fascinante, atípico, extravagante hasta cierto punto. Otra vez la eterna lucha entre la intuición de Adambsberg y el raciocinio de Danglard....
Adamsberg, se enfrenta en esta novela a un terrible enemigo, que le acecha agazapado...... a si mismo....
Fred Vargas....Una escritora extraordinaria
"Se frotó el pelo, los brazos y los muslos, reactivó su cuerpo. Luego reanudó la marcha procurando recurrir a sus fuerzas ordinarias, deambulación tranquila, observación lejana de los viandantes, con el espíritu navegando como madera en las aguas"
Este frase me pareció muy representativa de Adamsberg...Un espíritu que navega como madera sobre el agua............Genial
No hay comentarios:
Publicar un comentario