Mi madre asegura que, cada vez que su padre quería echarle la bronca, a ella o a sus hermanas, por algún desaguisado que comportase el estropicio de cualquier bien material, las acusaba de "tener los ojos muy llenos de pan". Mi madre creció en la posguerra. No merendaba todas las tardes. Se conoce que mi abuelo las había pasado canutas. A mí me salen legañas en las pestañas. Trocitos de pellejo seco entre los párpados que parecen miguitas pequeñas. Lo prometo.
2 comentarios:
Si fuera pan de azúcar te diría ...Que mirada tan dulce.....
Gremio de pasteleros y panaderos Toroella de Montgrí
Mmmm! Zalameros!
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