Juan de Yepes
se desplaza
cada día en monopatín
y todavía ayuna
rodeado de almas
consagradas al tetra-brick.
Tiene visiones
provocadas por la iluminación eléctrica
y se rasca las llagas
por encima del hábito
para no ser acusado
de tremendista
o de disoluto
por cualquier aficionado
a la interpretación de textos
religiosos o legales,
es decir,
la Biblia, el Corán o el Código Penal.
2 comentarios:
Viva la poesía.... viva la revolución emocional. A ella ...me sumo...sin duda...
K
La biblia, el corán o el código penal. Me la apunto, pero te cito, seguro! Buenísimo!
Martukein
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