domingo, 18 de octubre de 2009

Vidas en movimiento

Los trenes tienen algo de melancólico y romántico. Siempre que viajo en ellos me vienen a la mente esas escenas de cine –normalmente en blanco y negro-, con una chica en el andén, corriendo a duras penas sobre sus brillantes zapatos de domingo y agitando un pañuelo ante un soldado, mientras él se dirige con valentía a un oscuro destino en el frente.

Es complicado después de mucho traslado a la capital a bordo de la alta velocidad y el máximo confort, seguir viendo el tren como la metáfora paradigmática de una pérdida de oportunidad que uno deja pasar.

Ayer, por ejemplo, el tren venía cargadito de gentes que habían acudido a un llamamiento por la vida, decían. Ellos, enfundados en sus planchadísimas y pulcrísimas camisas de puños y cuellos almidonados; ellas, con sus peinadas mechas rubias y contenidos escotes, apenas adornados con delicadas y discretas perlas. Iban acompañados de un gran número de niños de todas las edades, de rubios y rizados cabellos, que saben ya mucho de champús de camomila.

Allá volvían todos, tan planchados, pulcros y monolíticos como llegaron, con la cabeza llena de ideas dogmáticas y el corazón proclamando la vida, sobre aquel tren en movimiento. Las mismas gentes en blanco y negro, sobre trenes menos veloces y cómodos, con las mismas ideas, debían ir y volver a la capital desde Torreciudad hace muchos años. Proclamando la vida. Sólo bastaba mirarles a los ojos para ver que la vida es mucho más que nacer, y que también debería ser pecado vivirla con las limitaciones vitales que estas gentes lo hacen.

4 comentarios:

Martukein dijo...

Y al final parece ser que no había tanta gente en la mani, que los exagerados decían que era la mani más masiva que ha habido en España y no se lo creen ni ellos. En fin, qué patético todo.
Martukein

Peskuezo de Eskuerzo dijo...

Braman por la vida y
bombardean ciudades!

Karl Marx dijo...

A mí el tren me parece un símbolo del capitalismo!

Ebi Tempura dijo...

Bueno, a usted todo le debe parecer un símbolo del capitalismo... Pero claro, en parte tiene usted razón. Es como aquello que dijo una vez Kurt Cobain: "el hecho de que yo sea paranoico no significa que no me persigan".