El cielo puede estar lleno de nubes,
el suelo puede estar lleno de charcos,
mientras la orquesta siga, danzaremos
unidos y empapados en abrazos.
Las ramblas de crecida arrastran todo,
el bosque se alimenta y se sanea,
al fondo de la cueva vela el lobo
y rompe el horizonte la marea.
Las olas acompañan nuestro pasos
meciendo nuestro baile abandonado
y beben de las gotas de la lluvia
como en un largo beso enamorado.
3 comentarios:
Nice one ...
K
Hola Fray! Dulce tributo al agua. Esto m recuerda a tus rimas:
"Cuando busco el verano en un sueño vacío,
cuando el amanecer es otra noche helada,
cuando te quema el frío si me coges la mano,
cuando la nube negra se acomoda e mi cama,
(...)
sólo puedo pedirte que me esperes
al otro lado de la nube negra,
allí donde no quedan mercaderes
que venden soledades de ginebra,
al otro lado de los apagones,
al otro lado de la luna en quiebra,
allí donde se escriben las canciones
como humo blanco de la nube negra.
("Nube negra", L.García Montero, Vista cansada).
Recuerdos desde las orillas del Turia (más o menos).
Laura. Un abrazo!
Salvando las distancias, Laura, L. G. Montero son palabras mayores, favor que vd. me hace. Gracias, maja. Saludos desde el Ravalkistán :-)
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