Llámame tres veces, no voy a acudir
a poner en tu filo mis alitas.
Cruzaré nubarrones en el vuelo,
las voy a destrozar contra el pedrisco
para ser un esqueleto sobre el suelo,
con alas y con botas siempre puestas,
sin nubes, ni caminos, ni respuestas,
con tallos y raíces bajo el pelo.
Cuchillos y tijeras en tus manos
podrán cortar la cuerda a las cometas,
el canto interminable de las aves,
las hojas de mis obras incompletas.
Nunca velos, ni banderas, ni antifaces,
nunca riendas de carrozas imperiales.
1 comentario:
¿qué alitas? ¡alazas!
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