miércoles, 30 de abril de 2008

Malabarismo ácido (soneto)

A la memoria de Albert Hofmann

Haces malabares con tres limones,
su zumo se refresca con el aire,
pasando entre las manos como un baile,
rodando por el suelo, en ocasiones.

Quien fuera cocinero antes que fraile,
quien sepa de alegrías antes que gracias,
podrá sentir las buenas vibraciones
aunque al barro, un millón de veces, caiga.

Las trampas del desierto y de la urbe
derriban hasta el paso más certero.
Si tus frutos se caen, que no te turbe,

recógelos con miedo, bien sereno
y busca el equilibrio, si no huyes, que
limones sigue dando el limonero.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Me encantó.