lunes, 31 de diciembre de 2007

No critico, yo comento...


Es difícil escribir sobre una peli sin contar el final. Ayer vi Cassandra's Dream. Por si hay alguien que tiene intención de verla, me cuidaré bastante de revelar datos que le destripen la trama. Si hay alguien que no tenía la intención de verla, que se lo replantee, porque se trata de un excelente ejercicio de crítica social dentro de los cánones del mejor cine negro. Sorprende que sea Woody Allen, el maestro de la comedia psicoanalítica, quien practique este fino análisis que bien quisiera Ken Loach, por ejemplo, para su filmografía.
Tal vez sea mi ojo el que cargue de simbología la cinta, pero hay aspectos objetivos que me inducen a pensar de esta manera. Fíjense en los simbólicos fondos que enmarcan a los hermanos cuando tienen conversaciones comprometedoras. No es algo nuevo en la obra de este cineasta. Ya saben vds. lo que hizo en Match Point, por citar un ejemplo reciente.
No contaré del argumento porque es algo que se puede encontrar en cualquier cartelera, o abriendo una ventana nueva y buscando en Internet. Woody Allen reincide en el tema del crimen sin castigo como metáfora de la impunidad manifiesta en ciertos desaguisados endémicos del capitalismo. La peli habla del afán de lucro, del ánimo de desclasamiento positivo (es decir, de medrar en la escala social), de la ambición de los hombres y de los medios que utilizan para lograr sus objetivos o conseguir su supervivencia, según la lógica de una sociedad voraz en la que si no depredas, eres devorado. También plantea el problema que suponen los remordimientos y la mala fe. El tratamiento del tema, lejos de querer moralizar, otorga a la película cierta ambigüedad que permite verla a tiburones y pingüinos sin crearles excesivos cargos de conciencia porque no se trata de un panfleto. De hecho, no hay personajes planos, sino que casi todos muestran contradicciones y algunos evolucionan de manera imprevisible.
Esta película confirma al director neoyorquino como uno de los grandes, también en este género. Un dominio envidiable de la intriga, del suspense, de la psicología de los personajes, de los símbolos y de la narrativa cinematográfica son razones suficientes para ello. ¡Ah! y no esperen jazz, esta vez también se escucha sólo ópera.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Cómo se nota que no tienes ni puta idea de cine.Esta reseña da agonia porque habla más de tu indeseable filosofía de 0'60€ que de la película. ¿Estabas viendo la peli o echando una cabezadita? Haces buenos a Garci y a Gassett Dubois.
Cuando se te vuelva ocurrir hacer comentarios, date una vuelta por la playa.
fokmneq!!

Peskuezo de Eskuerzo dijo...

Es evidente que se encabrona vd. solo, caballero. No se queje si después le entran ardores.

Anónimo dijo...

ese fokmneq es delator doctor, me fijé y me extrañó pero caí en la trampa...

Anónimo dijo...

dr. morbius? a parte de cagarte en z,xcvhj&%/%/(?=jkhg, (sí, de pequeño leí muchos mortadelos y asterix, ¿ké pacha?) ¿eres capaz de articular una frase con algo positivo?
me han entrado ganas de ver la peli

Anónimo dijo...

no me esperaba menos de ti querido poetico.....tan jodidamente elocuente....eres tremendo y brutal...implacable.....eres el julio salinas del cine......dios te salve....nen