PLAS PLAS PLAS PLAS PLAS PLAS PLAS PLAS PLAS... ovación cerrada, estruendosa, mayestática. el público se pone al unísono en pie y empieza hacer la ola, un espontáneo se sube a la butaca y grita ("Dios Dios Diooooooooooooooooooooooos!!!!") y una monja del público se abalanza sobre él y empieza a desgarrarle la ropa mientras grita "quiero verte las llagas, las llagas!!"). la mayoría de la gente sigue aplaudiendo, jaleando, gritando en medio de una catársis brutal y donde el placer empieza hacer mella entre los más temperamentales, los hay que se desmayan, los que empieza a sacar espuma de la boca. "No veo no veo!"; "¡Me cago en el padre de los hermanos Lumier!"... la portera del cine aprovecha para mear con la pata levantada mientras dos gemelos cantan "!Asturiaaaaaaaaas patria queridaaaaaaaaa!". En esto llega Rajoy, el público se detiene, se calla, se para en seco. "Conmigo es posible llegar a fin de mes". El gallego no puede continuar, una ratzia le pasa por encima y el político de los hilillos de regaliz desaparece.
silencio
La portera pluriempleada barre mientras silva el puente sobre río Kwai.
Conozco a la chica que tenía que pensar sobre lo de casarse o no con su primo 30 años mayor. Ha decidido hacerlo, por el principio irrenunciable de prudencia endogámica que le han enseñado en casa. Lo de los cuernos con el hijo de su marido todavía lo está calibrando como posibilidad cierta. Esto último, claro está, en base al principio de doble moral, innata entre los adeptos a "la Obra de Dios" y otros hipócritas de pelaje diverso.
Ya conoce la parroquia mi protervo interés por el misticismo y mi caduca militancia en las filas de la teología de la liberación. Y también mi voluntad carnavalesca y mis fobias cuaresmales. Desde hace algunos años soy religioso sólo en el sentido etimológico del término: RELIGARE "Volver a ligar".
3 comentarios:
PLAS PLAS PLAS PLAS PLAS PLAS PLAS PLAS PLAS... ovación cerrada, estruendosa, mayestática. el público se pone al unísono en pie y empieza hacer la ola, un espontáneo se sube a la butaca y grita ("Dios Dios Diooooooooooooooooooooooos!!!!") y una monja del público se abalanza sobre él y empieza a desgarrarle la ropa mientras grita "quiero verte las llagas, las llagas!!"). la mayoría de la gente sigue aplaudiendo, jaleando, gritando en medio de una catársis brutal y donde el placer empieza hacer mella entre los más temperamentales, los hay que se desmayan, los que empieza a sacar espuma de la boca. "No veo no veo!"; "¡Me cago en el padre de los hermanos Lumier!"... la portera del cine aprovecha para mear con la pata levantada mientras dos gemelos cantan "!Asturiaaaaaaaaas patria queridaaaaaaaaa!". En esto llega Rajoy, el público se detiene, se calla, se para en seco. "Conmigo es posible llegar a fin de mes". El gallego no puede continuar, una ratzia le pasa por encima y el político de los hilillos de regaliz desaparece.
silencio
La portera pluriempleada barre mientras silva el puente sobre río Kwai.
Conozco a la chica que tenía que pensar sobre lo de casarse o no con su primo 30 años mayor. Ha decidido hacerlo, por el principio irrenunciable de prudencia endogámica que le han enseñado en casa. Lo de los cuernos con el hijo de su marido todavía lo está calibrando como posibilidad cierta. Esto último, claro está, en base al principio de doble moral, innata entre los adeptos a "la Obra de Dios" y otros hipócritas de pelaje diverso.
Ya conoce la parroquia mi protervo interés por el misticismo y mi caduca militancia en las filas de la teología de la liberación. Y también mi voluntad carnavalesca y mis fobias cuaresmales. Desde hace algunos años soy religioso sólo en el sentido etimológico del término: RELIGARE "Volver a ligar".
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